Maria, María Ines y Luciana Tres generaciones, un mismo latido: abuela, madre y nieta unidas por el Carnaval  En la previa de la tercera noche del Carnaval Artesanal, entre trajes, plumas, brillos y emociones a flor de piel, MonteCaserosOnline fue testigo de una historia que resume el verdadero espíritu carnavalero: el de las familias, el de la pasión heredada, el de la alegría que se transmite de generación en generación.
Mientras recorríamos el espacio donde trabajan los creadores del Carnaval —papistas, músicos y equipos de logística— nos encontramos con un caso tan especial como conmovedor: María Osuna y su nieta Luciana desfilan juntas este año en UNASAM, cumpliendo un sueño que nació desde el corazón. A la charla se sumó también María Inés Osuna, hija de María y mamá de Luciana, completando así una escena donde tres generaciones se abrazan a través del baile.
“Se siente lo más hermoso”, cuenta emocionada María Osuna. “Es un sueño que yo le quise dar a mi nieta. Yo soy carnavalera de siempre, desde que mi hijo era chiquito. Y un día me dice: "¿Querés abuela, vamos a salir a bailar juntas, a zambar?" Y le dije que sí, que nos preparemos”. Ese sueño tomó forma en apenas dos meses. María confeccionó el traje de su nieta y también el suyo, con dedicación, amor y una decisión clara: vivir el Carnaval como siempre lo sintió.
“Lo más lindo que me pasa en la vida es este sueño de salir con mi nieta, bailando, zambando”, afirma.
Luciana, que ya venía participando del Carnaval, vive esta experiencia con orgullo. “Se siente orgullosamente lindo”, dice con una sonrisa que habla por sí sola. Además, este año redobló la apuesta: sale tanto en UNASAM como en Grupo Alegría, lo que implica una verdadera maratón de cambios, corridas y preparación.
Cuando le preguntamos a quién agradecerle por estar ahí, no duda: “A mi abuela y a mi mamá”.
María Inés escucha, observa y se emociona. “Para mí es una satisfacción enorme. Amo el Carnaval”, expresa. Su historia también está atravesada por la comparsa: bailó durante años en Carumberacito y Carun Berá, y hasta compartió escenario con su hija en los 50 años de Carun Berá, en Corrientes Capital.
“Luciana tiene la fortuna de haber bailado con su madrina, con su mamá y con su abuela. Es algo muy lindo para destacar”, remarca.
La charla también deja espacio para una realidad que conocen bien las familias carnavaleras: el esfuerzo silencioso que hay detrás de cada traje. El tiempo, el dinero, la energía y la salud que se ponen durante todo el año.
“Se prioriza el traje por sobre muchas cosas. A veces sentimos que estamos medio bastardados, que no siempre hay defensa desde las comisiones o la municipalidad. Duele un poco… pero cuando salimos a la calle, nos olvidamos de todo”, confiesa María Inés.
Y ahí está la esencia: el Carnaval como motor emocional, como herencia, como identidad.
“El lunes renegamos de nuevo y el sábado ya se nos olvidó todo. El Carnaval a los casereños nos corre por las venas”, resume.
María Osuna, madre de Ines, lo vive con la intensidad de quien sabe que cada noche es un regalo. “Estoy disfrutando, disfrutando, disfrutando. Es mi alegría. Esto lo voy a llevar de recuerdo siempre, y mi nieta también, de corazón”.
Antes de despedirse, deja un mensaje que atraviesa edades y generaciones:
“Ojalá otras abuelas se animen. Que no se fijen en la edad, porque la edad es un número. La alegría no te la quita nadie cuando bailás”.
Desde MonteCaserosOnline, celebramos estas historias que no siempre se ven desde la tribuna, pero que sostienen al Carnaval desde adentro. Porque el verdadero show lo hacen los bailarines… y también las familias que laten al mismo ritmo. 💛🎭Domingo, 1 de febrero de 2026
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