Juicio por el crimen de Milagros Espinoza “Escuché un grito desgarrador”: el testimonio que estremeció al tribunal en el juicio por el crimen de la adolescente  En la etapa final del debate oral por la muerte de Milagros Ramona Espinoza, de 14 años, declaró una vecina de los hermanos Espíndola. Su relato incluyó lo que aseguró haber escuchado durante la madrugada, el hallazgo del cuerpo en un arroyo y posteriores manifestaciones atribuidas a dos de los imputados. El lunes 14 están previstos los alegatos de las partes.
En la recta final del juicio oral que busca esclarecer el crimen de Milagros Ramona Espinoza, la adolescente de 14 años que fue violada y asesinada en mayo de 2024 en Monte Caseros, un testimonio brindado durante una de las audiencias generó un fuerte impacto entre los presentes.
Por el hecho se encuentran imputados los hermanos Cristian Jonathan Espíndola, Jorge David Espíndola y Nicolás Agustín Espíndola. Los dos primeros están acusados por el supuesto delito de “abuso sexual seguido de muerte”, mientras que sobre Nicolás Agustín Espíndola pesa una imputación como “partícipe secundario”, según informó el periodista Ignacio Villanueva en su portal Confirmado.com. Los tres hermanos eran conocidos en la ciudad como “Los Porteños”, debido a que habían llegado desde la provincia de Buenos Aires poco tiempo antes de los hechos.
El debate oral comenzó el lunes 7 de septiembre y, a lo largo de las jornadas, fueron declarando distintos testigos, mientras también se incorporaron evidencias de carácter técnico. El proceso se encamina ahora hacia su etapa final: para el lunes 14 de septiembre están previstos los alegatos de las partes.
El testimonio de una vecina
Uno de los testimonios destacados fue el de María Yolanda Olivera, vecina de los hermanos Espíndola, quien declaró durante aproximadamente 40 minutos y respondió las preguntas de las partes.
La mujer relató que durante aquella noche pasó por la casilla donde vivían los hermanos Espíndola y aseguró que allí se encontraba Milagros.
Posteriormente, ya en su domicilio y alrededor de las 20, escuchó que golpeaban la puerta. Según contó, una voz le dijo: “Soy Mili, vengo a buscar agua”.
Olivera también describió las condiciones del lugar donde reside y señaló que se trataba de una zona oscura, sin alumbrado público. Según explicó, las únicas luces provenían de las propias casillas.
Durante su declaración también hizo referencia a la situación de la familia Espíndola y, en un momento particularmente emotivo, se quebró en llanto al recordar que alimentaba a una de las criaturas de la familia debido, según sostuvo, al descuido de su madre, Vanesa Espíndola, hermana de los imputados y amiga de Milagros.
El grito durante la madrugada
Uno de los momentos más fuertes del testimonio llegó cuando Olivera relató lo ocurrido durante la madrugada.
Contó que alrededor de las 2:30, se despertó y continuaba escuchando música, que según su percepción provenía de la casa de Vanesa Espíndola.
Fue entonces cuando aseguró haber escuchado “un grito desgarrador”. La testigo remarcó que no se trataba de un grito habitual y afirmó que era “de una mujer”.
A continuación, señaló que también escuchó ladridos de perros y los describió como “un ladrido de ataque”, aunque aclaró que su propio perro se encontraba atado.
El hallazgo del cuerpo
Olivera relató que, al día siguiente, cerca de las 10, pasó nuevamente frente a la casilla de los Espíndola y le llamó la atención que estuvieran haciendo fuego durante el día, algo que calificó como sospechoso.
Poco después, según su relato, tomó conocimiento de que había un cuerpo flotando en un arroyo ubicado a pocos metros del lugar.
“Nos acercamos y el cuerpo estaba boca abajo, con un top y sin nada abajo”, declaró.
La testigo también recordó un intercambio que habría mantenido con Jorge Espíndola, quien, según manifestó, se acercó al lugar y dijo: “Es la Mili, ¿qué le hicieron a la Mili?”.
De acuerdo con el testimonio, el hombre se tomó la cabeza ante la situación. Olivera aseguró que entonces le respondió que debían saber qué había ocurrido porque habían estado con Milagros.
Disturbios posteriores
La mujer también describió los momentos posteriores al hallazgo del cuerpo y señaló que se produjeron disturbios entre los vecinos.
Según su relato, algunos vecinos retuvieron a la madre de Milagros para evitar que observara el cuerpo de su hija y posteriormente comenzaron a incendiar las casillas.
En otro tramo de su declaración, Olivera atribuyó a Nicolás Agustín Espíndola la frase: “Yo no fui, fueron ellos”, en referencia a sus propios hermanos.
Ante una pregunta de las partes, la testigo fue consultada sobre si podía reconocer en la sala a las personas a las que hacía referencia. Según se indicó durante la audiencia, Olivera se dio vuelta, miró fijamente a Cristian Espíndola y Jorge David Espíndola y los señaló, individualizándolos.
El tribunal
El Tribunal que lleva adelante el debate está presidido por Marcelo Pardo, acompañado por los vocales Marcelo Fleitas y Ramón Quebedo.
El fiscal de juicio es Ricardo López Ruiz, mientras que la querella está representada por Soledad M. Ifrán y Daiana Montiel. La defensa oficial está a cargo de Susana Ferreira y Daniel Gutiérrez.
Con la incorporación de testimonios y evidencias durante las distintas jornadas, el juicio entra ahora en su tramo decisivo. Los alegatos previstos para el lunes 14 marcarán el cierre de esta etapa del proceso, antes de la resolución que corresponda conforme al desarrollo del debate. Sábado, 12 de septiembre de 2026
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