Educación, cultura y memoria Monte Caseros busca preservar el legado de Matías: alumnos de la Escuela N.º 347 impulsan un proyecto para identificar sus esculturas con códigos QR  Enmarcado en el pimer aniversario de su fallecimiento y de su cumpleaños (5 y 9 de noviembre), estudiantes de quinto grado de la Escuela N.º 347 "3 de Abril", conocida como la escuelita de las 308 Viviendas, trabajan en una iniciativa que busca mantener viva la historia y el significado de las obras que Matías Astarloa dejó en la ciudad. El proyecto contempla la instalación de baldosas con códigos QR junto a las esculturas, para que vecinos y turistas puedan conocer quién fue su autor y qué historia hay detrás de cada creación. En una entrevista con MonteCaserosOnline, las docentes Andrea Martínez y Victoria Ojeda contaron cómo nació esta propuesta que une memoria, educación, tecnología y participación ciudadana.
Hay obras que forman parte del paisaje cotidiano de una ciudad y que, con el paso del tiempo, se vuelven parte de su identidad. Sin embargo, detrás de cada una existe una historia, una idea y una persona que las imaginó y les dio forma. Con el propósito de que ese legado no quede en el olvido, alumnos de quinto grado de la Escuela N.º 347 «3 de Abril» impulsan un proyecto para preservar y difundir la obra del artista Matías, cuyas esculturas forman parte del patrimonio cultural e histórico de Monte Caseros. La iniciativa nació a partir del vínculo que el artista construyó con los estudiantes durante el año pasado, cuando participó de un proyecto para la Feria de Ciencias. En aquella oportunidad, los chicos visitaron la Casa de Inventos y posteriormente recibieron a Matías en la escuela, donde realizó talleres para enseñarles a construir esculturas en cartón.
Andrea Martínez, docente de quinto grado de las áreas de Lenguas, Ciencias Sociales y Ética, recordó con especial cariño aquella experiencia: "Despertó una relación muy linda hacia los chicos. Matías, con toda la gente con la que se vinculaba, despertaba eso, que era como un cariño y no solo una admiración".
Incluso había quedado pendiente un encuentro. Los alumnos debían terminar de pintar y revestir las esculturas que habían realizado para luego invitarlo a conocer el resultado. Pero su internación interrumpió aquel proyecto y ese reencuentro nunca pudo concretarse.
Ese recuerdo, lejos de quedar en el pasado, se transformó en el punto de partida de una propuesta que hoy busca trascender las paredes del aula.
DE UNA EXPERIENCIA ESCOLAR A UN PROYECTO PARA TODA LA CIUDAD
Al comenzar a trabajar sobre el concepto de patrimonio, los estudiantes observaron las esculturas de Matías ubicadas principalmente en el paseo costero y descubrieron que muchas de ellas no cuentan con referencias visibles que permitan conocer sus nombres, quién las realizó o qué significado tienen.
"Descubrieron que las esculturas de Matías son un patrimonio de la ciudad de Monte Caseros porque transmiten una historia y no solo la belleza de lo arquitectónico", explicó Martínez.
Una situación que surgió en el aula permitió dimensionar la importancia de contar con esa información. Una alumna recordó que, cuando visitó Monte Caseros siendo más pequeña, al observar la escultura del pez pensó que se trataba de una piraña.
La investigación permitió descubrir que la obra tiene un nombre específico: El Guardián del Río El Dorado.
A partir de allí, comenzaron a preguntarse cómo hacer para que los vecinos y quienes visitan la ciudad puedan conocer el verdadero significado de cada creación.
"¿Qué podríamos hacer nosotros para que se siga manteniendo el legado y la esencia de lo que él quiso transmitir en esas esculturas?", fue una de las preguntas que movilizó el trabajo.
La respuesta llegó de los propios estudiantes: utilizar la tecnología para acercar la historia a las personas.
CÓDIGOS QR PARA QUE LAS HISTORIAS PERMANEZCAN
Victoria Ojeda, profesora de Educación Tecnológica, acompañó el desarrollo de la propuesta desde el área de computación, donde los chicos aprendieron sobre digitalización, creación de sitios web, búsqueda y organización de información y generación de códigos QR.
El objetivo es que cada escultura cuente con una baldosa identificatoria que incluya el nombre de la obra, el nombre de su autor y un código QR. Al escanearlo con un teléfono celular, cualquier persona podrá acceder a un sitio web con información sobre Matías y sus creaciones, fotografías y videos.
"La idea era que ese sitio web perdure en el tiempo, que a la vez también se pueda editar agregando distinta información", explicó Ojeda.
Los alumnos participaron de las distintas etapas de elaboración: investigaron, recopilaron información, trabajaron con herramientas digitales y aprendieron a utilizar aplicaciones para generar los códigos.
No se trató solamente de incorporar tecnología a una actividad escolar. El proyecto también les permitió comprender que las herramientas digitales pueden utilizarse para conservar la memoria y transmitir conocimientos a las futuras generaciones.
EL APORTE DE DAVID KUHNLE, UN APOYO FUNDAMENTAL PARA CONCRETAR LA PROPUESTA
Las docentes también destacaron la colaboración de David Kuhnle, quien brindó un importante apoyo técnico en el diseño y la creación del sitio web que reúne la historia de Matías y sus esculturas. Su predisposición y conocimientos fueron fundamentales para concretar la herramienta digital y llegar con la propuesta completa a su presentación ante el Concejo Deliberante.
LOS CHICOS TAMBIÉN APRENDIERON A EJERCER SU PARTICIPACIÓN CIUDADANA
Uno de los aspectos más significativos de la iniciativa fue que los estudiantes comprendieron que, aunque todavía son niños, pueden involucrarse en las decisiones y propuestas que buscan mejorar su comunidad.
Martínez destacó especialmente ese aprendizaje: "Ellos descubrieron con esto que son chiquitos, pero que pueden participar como ciudadanos a través de la presentación de proyectos".
En ese proceso también aprendieron que una iniciativa no se concreta solamente con tener una buena idea: es necesario investigar, buscar asesoramiento, elaborar una propuesta y solicitar las autorizaciones correspondientes.
Con ese propósito, el proyecto fue presentado ante el Concejo Deliberante. La concejal Pantanetti tomó la iniciativa y le dio forma de proyecto de ordenanza, que posteriormente fue presentado ante el cuerpo legislativo.
Los propios alumnos participaron de la instancia de exposición, donde explicaron y defendieron su trabajo ante los concejales.
"Ellos solo dijeron: yo quiero participar, yo quiero exponer", recordó la docente al describir el entusiasmo con el que los chicos asumieron ese desafío.
El proyecto fue firmado por la concejal Pantanetti y el concejal Bentancur, y ahora se espera su tratamiento y aprobación para avanzar con la implementación.
LA FAMILIA DE MATÍAS, PARTE FUNDAMENTAL DE ESTA HISTORIA
Para construir el contenido del sitio web, las docentes y los estudiantes recurrieron a publicaciones periodísticas, registros digitales y material fotográfico disponible en distintos espacios.
Sin embargo, entendieron que había una parte fundamental que no podía faltar: la historia personal del artista, contada y validada por quienes mejor lo conocieron.
Por eso, visitaron a sus padres, quienes los recibieron y aportaron fotografías, videos y recuerdos que permiten reconstruir diferentes momentos de su vida y de su trayectoria artística.
Martínez contó que la familia acompañó con mucho entusiasmo la iniciativa y que su mamá, Ester, pudo revisar la información incorporada al sitio y confirmar su veracidad.
También destacó la importancia de conocer el proceso creativo de Matías y el compromiso que asumía con cada una de sus obras.
Según relató, su mamá les contó que, antes de realizar cada trabajo, él investigaba y estudiaba profundamente el tema que iba a representar.
"No era un improvisado", remarcó la docente, al recordar lo que descubrieron durante ese encuentro.
Ese aporte permitió comprender todavía más el valor de las esculturas: no son solamente estructuras colocadas en distintos espacios públicos, sino expresiones artísticas construidas a partir del conocimiento, la investigación y una intención que merece ser conocida.
UN PEDIDO QUE VA MÁS ALLÁ DE COLOCAR IDENTIFICACIONES: CUIDAR LAS OBRAS
La propuesta de los estudiantes también contempla una preocupación que surgió durante el desarrollo del trabajo: la necesidad de conservar y mantener las esculturas en condiciones adecuadas.
En ese sentido, las docentes señalaron que es importante que las tareas de restauración sean realizadas por personas que conozcan los materiales y las técnicas utilizadas por el artista, para evitar intervenciones que puedan alterar la esencia de cada obra.
"No es solamente nombrar la obra y el autor, sino que perduren en el tiempo", sostuvo Martínez.
La reflexión alcanza a distintas creaciones de Matías distribuidas en Monte Caseros, como las ubicadas en el paseo costero, la referencia a las Islas Malvinas, la escultura del Bombero, en inmediaciones del cuartel, y otras presentes en la Cooperativa Eléctrica, la Casa del Bicentenario, la Fundación Miguelito Rosbaco, el Instituto de la Danza y el Asilo de Ancianos.
En esta primera etapa, el proyecto está enfocado en las obras del paseo costero, desde Las Garzas hasta Andresito, aunque la intención es que pueda extenderse posteriormente al resto de sus creaciones en la ciudad.
UNA HUELLA QUE MERECE SEGUIR CONTANDO SU HISTORIA
La propuesta de los alumnos de la Escuela N.º 347 tiene un valor que excede ampliamente el aprendizaje de contenidos escolares. Nació del recuerdo de una experiencia compartida, del cariño hacia una persona que dejó una marca en sus vidas y de la inquietud de comprender que el patrimonio de una comunidad necesita ser conocido, cuidado y transmitido.
Las esculturas seguirán allí, frente al río, en los espacios públicos y en distintos rincones de Monte Caseros. Pero para que su significado no se pierda con el paso de los años, es necesario que alguien pueda contar qué representan, quién las creó y qué quiso transmitir su autor.
En palabras de Andrea Martínez, "hay una historia tan linda detrás de cada escultura que desconocemos".
Y quizás allí se encuentre el sentido más profundo de este proyecto: que las nuevas generaciones no solamente puedan contemplar las obras de Matías, sino también conocer su historia, reconocer su aporte a la identidad cultural de Monte Caseros y comprender que detrás de cada creación hay una huella humana que merece permanecer.
Una iniciativa impulsada por chicos que, desde el aula, encontraron una manera de transformar el recuerdo en un compromiso colectivo: hacer que el legado de Matías siga vivo en la memoria de la ciudad.Miércoles, 4 de noviembre de 2026
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