Historias mundialistas Lucas Rodenas y un tesoro de papel que atraviesa generaciones: una colección de álbumes mundialistas desde Italia 90 hasta 2026  En la previa de una nueva Copa del Mundo, MonteCaserosOnline visitó a Lucas Rodenas, quien conserva una colección de álbumes de figuritas de todos los mundiales desde Italia 1990 hasta la actualidad. Entre recuerdos de infancia, tardes de intercambio y nuevas experiencias junto a su hija, comparte una pasión que refleja la esencia misma del fútbol argentino.
Mientras el Mundial 2026 comienza a despertar la ilusión de millones de fanáticos, las figuritas vuelven a ocupar un lugar especial en kioscos, escuelas y reuniones familiares. En Monte Caseros, esa pasión tiene un nombre propio: Lucas Rodenas, quien abrió las puertas de su hogar a MonteCaserosOnline para mostrar una colección única de álbumes mundialistas que comenzó hace más de tres décadas y que hoy continúa escribiendo nuevas páginas.
Sobre una mesa se desplegaron álbumes que recorren la historia reciente del fútbol: desde Italia 90 hasta la edición actual. Cada uno guarda recuerdos, anécdotas y emociones que van mucho más allá de las figuritas pegadas.
"El álbum del Mundial 90 fue el primero que tuvimos", recuerda Lucas. La historia comenzó durante unas vacaciones en Rosario, cuando su abuelo le regaló a él y a su hermano el álbum de Italia 90 junto a una gran cantidad de figuritas. "Después llevábamos las repetidas a la escuela 432 y seguíamos cambiando incluso cuando el Mundial ya había terminado", cuenta.
Lo que comenzó como un regalo se transformó en una tradición que lo acompañó durante la secundaria, la universidad y la vida adulta. Estados Unidos 94, Francia 98, Corea-Japón 2002, Alemania 2006, Sudáfrica 2010, Brasil 2014, Rusia 2018, Qatar 2022 y ahora el Mundial 2026 forman parte de una colección que se convirtió en un verdadero archivo sentimental.
Sin embargo, Lucas asegura que nunca tuvo la obsesión de completar los álbumes. "Yo nunca me preocupé por llenarlos. Para mí la motivación era comprar las figuritas, tener el álbum y vivir el Mundial. Terminaba el torneo y ahí quedaba", explica. De hecho, algunos ejemplares conservan espacios vacíos, algo que para él lejos está de representar una frustración.
"La idea es participar. Si termina el Mundial y te faltan diez o quince figuritas, no pasa nada. Lo lindo es abrir los sobres, cambiar con amigos y compartir el momento", sostiene.
Hoy esa pasión encontró una nueva generación. Su hija Camila se convirtió en compañera de aventuras figuriteras y juntos continúan una tradición que comenzó hace 36 años.
"Compramos dos álbumes: uno para ella y otro para mí. Le damos prioridad a ella", comenta entre risas. Los mediodías de por medio después de la escuela tienen ahora un ritual propio: pasar por el kiosco comprar algunos sobres, llegar a casa, abrirlos juntos y revisar cuáles faltan y cuáles se pueden intercambiar.
Para Lucas, el fenómeno que se vive en este Mundial supera incluso al de Qatar 2022. Observa a los chicos intercambiando figuritas en las escuelas, participando de encuentros de intercambio y compartiendo una pasión que parece haber encontrado un nuevo impulso gracias a las redes sociales.
Pero más allá del coleccionismo, destaca el valor educativo y social que tienen los álbumes. "Los chicos conocen banderas, países y lugares que tal vez nunca habían escuchado nombrar. Puede ser un disparador para aprender geografía", señala. Y agrega que, en tiempos dominados por las pantallas, las figuritas ofrecen algo que parece cada vez más valioso: el encuentro cara a cara.
"Es algo bueno porque los saca un poco de la computadora, de los videojuegos y del celular. Los lleva a juntarse, a intercambiar, a hablar con otros chicos", reflexiona.
Mientras muestra cuidadosamente cada ejemplar, Lucas reconoce que en cada álbum también hay una conexión emocional con su propia historia. Con nueve años abrió los primeros sobres junto a su hermano y con un regalo de su abuelo comenzó un camino que hoy continúa junto a su hija.
La colección que MonteCaserosOnline tuvo la oportunidad de registrar y fotografiar no es solamente una serie de álbumes guardados durante décadas. Es un testimonio de cómo el Mundial logra unir generaciones, despertar recuerdos y construir nuevos momentos compartidos.
Porque, como queda claro al recorrer cada página, las figuritas nunca fueron solamente figuritas. Son recuerdos, historias familiares y una excusa perfecta para seguir soñando cada cuatro años al ritmo de una pelota.
Agradecemos a Lucas por abrirnos las puertas y permitirnos conocer esta valiosa colección.
Miércoles, 10 de junio de 2026
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